Ficha técnica del puerto de Locubín por su vertiente sur, desde el puente sobre el río San Juan, en Castillo de Locubín.
No es el más largo, ni el más alto, ni tampoco el más duro.
No es un puerto mítico, apenas tiene pendientes superiores al 10% y casi ni se conoce fuera de nuestra comarca... pero el puerto de Locubín es algo más que un simple puerto de montaña, especialmente para los ciclistas que hemos aprendido el oficio de pedalear luchando en sus revueltas y asomándonos por sus extraordinarias ventanas al horizonte, hacia el Nacimiento del río San Juan a la derecha, hacia la peña de Martos al la izquierda o hacia la sierra de la Pandera al frente. La subida al puerto de Locubín por excelencia es la que comienza en Castillo de Locubín, a lo largo de un recorrido sinuoso por la carretera A-6050, que se retuerce entre lomas superpuestas, escalando serpenteante y sucesivamente las laderas de la Coronilla, la Sierrezuela, la Morenica y el Alto Marroquí, como si se tratara de la arteria coronaria que rodea y riega el corazón de nuestra comarca, la Sierra Sur. Realizar esta ascensión es subir los cuatro pequeños puertos, cada uno con sus matices, sus colores y sus aromas, desde la ribera de huertas del río San Juan con su bonito Nacimiento hasta el collado que nos sitúa en el centro del triángulo geográfico de Valdepeñas de Jaén, Castillo de Locubín y Frailes, y desde donde la vista de la sierra de la Pandera siempre impresiona, en cualquier época del año.
Comienza la subida a 640 metros de altitud en el puente sobre el río San Juan, apenas a un kilómetro de Castillo de Locubín. Los primeros 3 kilómetros son de una pendiente sostenida en torno al 6% de desnivel, elevándose cada vez más sobre el valle del río San Juan. Justo antes de llegar al collado de la Sierrezuela, dejamos atrás unas preciosas vistas del valle, con el paraje natural del Nacimiento del Río San Juan -reconocible a distancia por las choperas y el desfiladero rocoso a cuyo pie brota el agua- y del pueblo de Castillo, suspendido de la montaña de la Camuña, allá al fondo.
La Sierrezuela da entrada al segundo tramo de este puerto, cambiando de ladera y abriendo una ventana a la izquierda, en una pequeña bajada de menos de un kilómetro, hasta el Puente Cama. Al pasar el cortijo de Fuente Rueda (desde la carretera se divisa un pequeño cerro donde tradicionalmente se celebra la festividad de la Cruz a primeros de Mayo) reanudamos la subida con otros dos kilómetros al 6 %, elevando nuestra vista sobre infinitas lomas onduladas de olivares, que ganan altura hacia el horizonte, hasta las sierras Ahillos, Caracolera y Sierra de la Grana, como hitos fronterizos que delimitan nuestra comarca visualmente y continúan hacia la derecha con la Peña de Martos, que dibuja su característica silueta en el horizonte. Mientras tanto, nuestro pedaleo constante nos permite ganar altura para llegar a la tercera fase del puerto, a tres kilómetros de la cima, donde encadenamos dos revueltas, una de ellas en forma de balcón de 180 grados, y donde nos encontramos los puntos con mayor porcentaje de desnivel, superando momentáneamente el 10%, aunque manteniendo el promedio de este kilómetro en poco más del 7%. La última revuelta cierra la ventana al horizonte y nos introduce en el tercer tramo del puerto, más suave, ya cerca de la Cantera, cuando los olivos han quedado atrás y a ambos lados de la carretera empiezan a aparecer típicas praderas de montaña, frecuentadas por cabras y, en ocasiones, vacas. Un pequeño rellano seguido de un par de toboganes nos recordarán que aún estamos subiendo. Finalmente, un tupido bosquecillo de encinas junto al cortijo del Puerto de Locubín nos permite alcanzar el último kilómetro y nos introduce en el altiplano del puerto, encajonado entre la cumbre de la Morenica y el Alto Marroquí. Así alcanzamos finalmente el cruce con la carretera de Frailes, a 1095 metros de altitud. Desde aquí podemos elegir entre seguir de frente por una carretera con buen asfalto para bajar rápidamente hasta Valdepeñas de Jaén o girar a la derecha por la carretera de montaña que nos conduciría hasta Frailes, a través de la Sierra de la Martina, sin duda la ruta más bonita de la comarca en bicicleta de carretera.
En 2010 este puerto vivirá su pequeño momento de fama al ser incluido en la tercera etapa de la Vuelta Ciclista a España, como último puerto de la jornada, situado a 8 kilómetros de la línea de meta, en Valdepeñas de Jaén. El día 31 de Agosto de 2010 el asfalto de nuestro puerto seguramente amanecerá plagado de pintadas de ánimo a los ciclistas del momento. Y seguramente allí estaremos un puñado de lugareños, emocionados por sentirnos anfitriones de tal evento, probablemente con las pulsaciones latiendo a tope de la emoción, aunque esta vez no tengamos que dar ni una pedalada.
A partir de ese momento, subir el puerto de Locubín ya nunca será lo mismo para mí, ya que a los sonidos y sensaciones que tanto conozco, de los cientos de veces que me he dejado llevar por sus curvas, tendré que sumarle el recuerdo del paso de nuestros admirados ciclistas por esta tierra.

La Pandera desde el puerto de Locubín en primavera.
|

En invierno.
|