Sierra de Huetor.
Un grupo de valientes nos citamos el domingo 11 de julio a las 8:30, en el centro de visitantes de la Sierra de Huetor, con un claro objetivo: Disfrutar de la sierra y del mtb.
Una vez realizados los saludos y las presentaciones pertinentes de Rafa Arjona, fichaje de última hora y gran conocedor del entorno, nos disponemos a encarar la primera subida desde el centro de visitantes hasta el Campamento Alfaguara.
Las primeras rampas nos hacen entrar en calor y los paisajes se van mostrando tímidamente a la vez que vamos ganando cota. “Que buena pinta tiene esto”, pensamos varios. Realizamos la primera parada en un mirador, antes de llegar al Campamento, donde Rafa Arjona hace de guía, indicándonos las pistas y puntos más representativos de la sierra, por alguno de ellos pasaremos más tarde. Las vistas son increíbles, con Sierra Nevada al fondo.

Una vez llegado al Campamento Alfaguara, comenzamos un descenso por una pista muy deteriorada por las lluvias, con grandes chorreras y piedras, parece una trialera más que una pista. Desembocamos en la carretera de la Cañada Real de Jun y tras un leve ascenso y un desvío por una pista nos encontramos con el primer sendero de la jornada.
El sendero transcurre entre pinares, donde la vegetación invade el camino en algunos tramos que hacen que suframos algún que otro arañazo. El sendero es bastante técnico, con mucha piedra, pero las vistas y la sensación de estar rodeado de naturaleza en estado puro nos da fuerza para solventar dichos escollos.

Una vez reparado un pinchazo sufrido por Rafa Arjona, comenzamos la segunda subida del día, por una pista en buen estado, paralela al Río Bermejo y donde podemos contemplar unas vistas magníficas de la cuenca del río.
Tras varios cruces pasamos por el Área recreativa de la Alfaguara y hacemos un inciso en la Fuente del Potro para retomar fuerzas y refrescarnos con su agua. El lugar es un sitio perfecto para llevar a la familia o amigos ha pasar un día de convivencia en plena naturaleza.
Reanudamos la marcha y tras un descenso vertiginoso por una pista recién arreglada nos dirigimos al puerto estrella del día, una subida hasta los 1.600 metros de altitud. Esta subida trascurre por una pista en perfecto estado con una pendiente muy tendida la cual nos hace disfrutar de unas vistas espectaculares de la Sierra de Huetor.


Una vez coronado el puerto, foto de rigor y bajada vertiginosa que hace las delicias de más de uno y de dos.


Una vez cerca del cortijo Romera, nos despedimos de nuestro amigo Rafa Arjona, ya que a él se le hace tarde y debe de volver a Granada, aunque se queda con las ganas de seguir un poco más con nosotros.
Continuamos en bajada hasta la Venta del Molinillo, en su día fue un lugar con mucha vida, ahora está en ruinas. Nos encontramos con unos lugareños a los que preguntamos por agua. Pero no solo de pan vive el hombre y nos ofrecen un litro de cerveza fresquito, al que el bueno de Alex no puede decir que no.
Como ya estamos en el ecuador del recorrido y tras avanzar bastante en los últimos kilómetros decidimos parar allí para comer y tomar fuerzas para afrontar la recta final. Algunos aprovechan para refrescarse en el arroyo.


Reemprendemos la marcha, nada más salir de la Venta del Molinillo nos encontramos una rampa del 20% que nos hace pensar en lo que nos queda aún y el calor sofocante que pronto empezará a pasar factura. Con lo bien que se estaba en el arroyo!!.
En esta parte se transcurren los pinares de reforestación, las pistas son más abiertas, el Lorenzo castiga de lo lindo, a esto se suma que hay algún que otro tramo de arena donde la bici se clava y no hay manera de hacerla avanzar.
La temperatura empieza a elevarse, los radiadores se empiezan a calentar, y con 48ºC según el termómetro del cuentakilómetros de Rafa Ramírez, en cada sombra que vemos nos paramos para intentar aliviar esta situación. A esto se suman las rampas más duras del recorrido.


El paisaje es espectacular en esta zona, las pistas son de un blanco nuclear y con mucha arena, que hace complicado el ascenso y muy divertidas las bajadas.

Aunque antes no he hecho mención a la chuleta (perfil de la ruta impreso en un A4), continuamente lo consultamos para ver que nos queda por subir y por donde estamos.
A estas alturas, el calor es infernal y Alex y Nono lo empiezan a ir pasando mal. Tenemos la esperanza de llegar rápido al otro lado de la autovía donde hay un par de fuentes donde poder llenar agua y refrescarnos.
La anécdota: Una vez realizado el paso al otro lado de la autovía, nos encontramos una casa forestal, donde hay un par de coches aparcados en la puerta. Como no tenemos muy claro si habrá agua en la próxima fuente, decidimos entrar a preguntar si tienen agua para llenar los botes y las camelback.
La puerta está abierta y se escucha la fórmula 1 a toca castaña. Rafa, Nono y Alex se adentran preguntando si hay alguien. Se ve un par de personas acostadas en sofás, pero no se levantan ni dan señales de vida. Salgo hacia fuera para ver si hay alguien alrededor, no veo a nadie. Vuelvo a entrar y escucho jaleo al fondo de botes de agua y grifos. De repente sale una muchacha y me pregunta que hago allí. Le digo que si tiene agua, que mis compañeros están dentro llenando agua. La colega se queda fría y me mira con una cara de espanto, de repente aparece otra chicha más. Detrás de ella Rafa, Nono y Alex, maillots abiertos, pelo en pecho y botes en mano. Las tías se quedan frías, nos recriminan que no podemos estar allí, que no podemos utilizar el cuarto de baño. Les decimos que llevamos un rato llamando y que nadie contesta, que sólo queremos agua. Una vez aclarado un poco el asunto nos llenan los botes y camelbacks y nos explican que es una casa hogar o algo así, donde cuidan de disminuidos psíquicos, en fin, que después de unas risas y con el objetivo cumplido continuamos nuestra marcha hacia Fuente Teja.
Moraleja: Estos tíos con sed son peligrosos.
Continuamos la marcha, ahora toca una ascensión de 7 km aproximadamente, en un mirador escuchamos el refrescante ruido de un arroyo, la mejor noticia es que transcurrimos paralelo a él y vamos viendo las pozas de agua que nos llaman a voces. Llegamos a Fuente Teja y la imagen nos parece idílica, una fuente de agua fresquita y un arroyo a su lado, Alex directo al arroyo y el resto a la fuente. Hacemos una parada para refrescarnos y comentar la jugada de “la tijera”, digo de la casa forestal.

Reanudamos la marcha, una vez fresquitos la cosa cambia. Llegamos de nuevo al cruce de la pista que sube al Campamento Alfaguara, ahora viene la traca final, el sendero de bajada hasta el centro de visitantes.
El comienzo del sendero en muy bueno, con bastante anchura y muy despejado, esto nos sube la moral, las vistas como siempre indescriptibles. Pero de repente la cosa se pone fea, empieza a picar hacia arriba, tramos de piedras como camiones, toca bajarse de la bike y empujar, el cansancio hace mella, el calor machaca y empezamos a ver las cosas un poco oscuras, ya que el resto de la bajada puede ser así de mala.
Hay indicios en las piedras de golpes de bielas y platos: “por aquí baja la gente”, así que pensamos que por algún otro lado que este mejor deben de subir.
Llegamos a la Cueva del Agua, con su mirador, las vistas hablan por si solas:


Tras ver la cueva y decidir seguir por el track trazado, nos tiramos a la aventura y seguir el sendero de bajada hasta el punto de inicio.
Y señores, menudo sendero!!. Tramos rápidos, con una fila de pinos a ambos lados, tramos con curvas ratoneras, escalones, tramos técnicos de echar el culo atrás. Menos mal que nos decidimos a continuar por allí, que pasada!.
De esta parte no tenemos fotos ni videos, ya que se nos agotó la tarjeta de memoria. Pero os puedo decir que uno de los senderos más bonitos que he surcado.
Todo llega a su fin, contentos ya que el esfuerzo ha merecido la pena y mucho. Y con ganas de volver por allí y seguir escudriñando cada rincón de esta preciosa sierra.
Es imposible plasmar en unas líneas todo lo acontecido, el buen rollo del grupo, las risas y los ratos de: “ofú”. Pero me quedo con algunas frases para la posteridad:
- “Cuidado en las curvas con las placas de hielo”.
- “Ponte los guantes, que se te van a helar las manos en la bajada”.
- “La tijera”.
- “El gen”.
- “La fase A”
;)
Un saludo y hasta la próxima, que espero que sea pronto.