En plena Navidad de 2010, nuestra amiga Laura López (Bicicletas Laura), con apenas 20 años de edad, sufrió lo que parecía ser un aneurisma cerebral del que consiguió sobrevivir gracias a la rápida acción de su padre, Manolo. Desde aquel día, Laura había permanecido en coma, bajo la atenta supervisión de sus padres, familiares y amigos, que la cuidaban con todo el cariño del mundo, soñando con su recuperación y manteniendo la esperanza en unas circunstancias que se volvían más duras a medida que pasaban los meses.
La vida ha seguido su curso y pese a la situación por la que estaban atravesando, Manolo se comprometió a seguir apoyando el Dessafio de la Sierra Sur de Jaén. El pasado 8 de Octubre de 2011, como ya hiciera en 2010, Manolo estuvo con nosotros en Frailes, y fue el encargado de conducir el vehículo de Bicicletas Laura, para proporcionar la asistencia mecánica en ruta junto con el mecánico Juan Carmona. Ambos hicieron un gran trabajo de apoyo, completamente desinteresado, y sin duda contribuyeron a dar a la prueba el nivel de calidad que todos conocemos. Lo que mucha gente no sabe es que, apenas terminada la prueba, Manolo se marchó rápidamente a Jaén para seguir atendiendo a su hija, como venía haciendo durante estos últimos diez meses, siempre con la misma disposición y energía.
Apenas dos semanas después, una pequeña esperanza se abrió cuando Laura empezó a responder a algunos estímulos. De repente, Laura despertó del coma y comenzó a reaccionar.
Ahora queda mucho camino por recorrer, un duro trabajo de rehabilitación y muchas experiencias nuevas, para Laura y para toda su familia. Es apenas el comienzo de una nueva vida para todos, que afrontan con ilusión y energías renovadas.
Desde el Dessafio de la Sierra Sur le enviamos un fuerte abrazo a Laura y a Manolo, y deseamos que el proceso de rehabilitación sea rápido y fructífero.
A continuación, una reseña en la prensa de Jaén (ver enlace directamente):
Un milagro llamado Laura López
03/11 · 23:13 · Raúl Beltrán
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En rehabilitación |
“Las ganas de vivir y la ayuda de Dios”. Esa ha sido la receta para que Laura López Montiel, de 21 años de edad, despertara de un coma tras diez meses, según explica su madre, Encarnación Montiel.
Fue apenas hace dos semanas que Laura comenzó a responder a estímulos externos, tras haber sufrido una hemorragia cerebelosa el pasado 30 de diciembre. Tras ser ingresada en estado comatoso en el Hospital Neurotraumatológio de Jaén, operada en Granada del cerebelo e ingresada en el Doctor Sagaz de Jaén (antiguo Neveral), Laura volvió a su casa el 30 de julio con pocas esperanzas, según los médicos, de que pudiera despertar. Sin embargo, lo hizo hace unos días. “No sabemos qué pasará, porque los médicos mismos no saben”, explica su madre.
Paso a paso
Laura López ha cambiado su negocio de “Bicicletas Laura”, que puso en marcha junto a su padre, Manuel López, un experimentado ciclista jienense al que la falta de apoyo le impidió dar el salto al ciclismo profesional, por una de las sedes de la Asociación de Daño Cerebral Adquirido de Jaén (Adacea). Allí, cada día, de 8’30 a 15’30 horas, trabaja con un fisioterapeuta, un logopeda, un terapeuta ocupacional, un neuropsicólogo y una monitora, como el resto de usuarios 35 en total.
Según explica la directora de la Unidad de Estancia Diurna Docea, Maribel Martínez, Laura está respondiendo” muy bien a estímulos”, si bien, aunque comprende la euforia de los padres, pide cautela, ya que las lesiones cerebrales son muy complicadas. No obstante, Laura conoce a todo el mundo, asiente con la cabeza cuando le preguntan, es capaz de leer, pero no puede hablar aún, ya que se lo impide una traqueotomía. Pero sus ojos y su risa lo dicen todo. Incluso se sonroja cuando sus monitoras le enseñan fotos de ‘chicos guapos’. “Está recibiendo los mejores estímulos”, bromean.